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Kosh

PORQUE ES: G=M * M / D2, Y NO ES: G=M * M / D?

Pregunta tan sencilla como la respuesta. Un científico no lo explica porque la ciencia se limita a alcanzar la fórmula y mostrarla. (Newton luego de descubrirla puede se haya puesto contento y puede que luego salió a festejar , pero dudo que luego se haya preguntado el porque esto era así y no de otra forma), mucho menos puede entonces explicar la ciencia porque A=M/N, es decir porque la probabilidad de acertar (A=aciertos) un número entre dos es la cantidad de veces que se intenta (M=muestras) sobre la cantidad de números posibles (N=números).
Yo si fuese el que decidió que esto sea así hubiese puesto A=2M/N, de esta forma habría mas posibilidades de ganar en el casino. Sin embargo es humanamente imposible pensar algo así, y por otro lado es tan sencillo para, digamos Dios, que la fórmula fuese así que sería cuestión de que cada vez que alguien introduzca la mano en una canasta con cinco piedras negras y cinco blancas, todas iguales, sacase la que eligió el doble de veces que la otra. Claro que si hay otra persona que apuesta por lo contrario se complicaría.
Con todo esto digamos que hay científicos que dicen que el universo se creo por una cuestión estadística, y bueno, pero estamos en lo mismo, quien creo esas formulas, que en el fondo es lo mismo que decir que es el que creo el universo?.
La gravedad bien podría ser g=m*m/d, ¿por qué no?, desventajas: los satélites estarían mas lejos, el sol también y habría mas frío, el fútbol sería mas lento, pero también hay ventajas: las caerían mas lento a la tierra y podríamos saltar desde mas alto sin lastimarnos, el fin del universo según el Big Crush estaría mas lejano. Yo definitivamente, si fuese el que la definió la fórmula, le habría puesto solo d (y Newton estaría igual de contento).
Esta claro el punto, y es tan obvio que resalta, alguien decidió que esto era así y no de otra manera, y lo puso frente a nuestras narices para que lo “descubramos” y lo pongamos por escrito en un libro de ciencias. Ahora, ¿quién haría tal cosa?, ¿por qué?. Ah, eso ya no es cuestión de la ciencia. Es más, bajo la bandera del pensamiento racional de todas maneras no existe Dios, porque no se puede probar, es decir que el que “decidió” que esa fórmula como tal no existe. Pero si no existe ¿como se creo esa fórmula?...¿de la nada?, decir esto es algo irracional pues nada se crea de la nada, ¿entonces?...¿la formula es así porque sí?. El pensamiento racional humano y científico no permite la respuesta “es así porque sí”, si yo en un parcial respondía eso en Física me aplazaban seguro. A esta pregunta un buen racionalista (que cree que todo se explica por la razón) no la puede responder así.
Es el enigma de la habitación oscura: “como no veo nada significa que no hay nadie ahí”. ¿Y si “percibimos” algo, que parece moverse?... “pues no, porque no lo vemos, es decir no hay pruebas de que hay alguien ahí”.
Las ciencias son un laberinto de puertas y habitaciones, se abre una y entramos en una nueva habitación donde hay siete puertas nuevas, y si abrimos una de esas encontramos otras siete, eso nos lleva al mismo enigma: ¿al final hay alguien o no?.
Pero en cambio la filosofía no avanza, es decir que llega al punto de reconocer que existe la fe, es decir cosas que no sabemos pero en las que podemos creer. La fe esta estrechamente ligada al conocimiento y al mismo tiempo distanciada por una barrera que se llama descubrir. La fe implica entonces el desconocimiento de algo, si se conoce ya no hay fe pues se transforma de inmediato en conocer. Fe tiene un científico mientras investiga una teoría, si llega a probarla ya no es fe sino conocimiento.
Sin embargo existen algunos conceptos que sabemos que existen y sin embargo no podremos descubrirlos ya que hay un impedimento: exceden a la capacidad de entendimiento de la mente humana. Estos conceptos viven junto a nosotros día a día. Los dos mas básicos y fáciles de reconocer son el espacio y el tiempo. Podemos parametrizarlos, fraccionarlos, medirlos, pero es imposible entenderlos en su origen ni en sus extremos. Por ejemplo, piense un instante en el infinito espacial positivo, verá como no pensó en este, habrá pensado en un lugar lejano, oscuro, no se, algo que vio en una película del espacio por ejemplo, o un número muy largo y con muchos ceros que se pierde en el horizonte, pero no pensó realmente en el infinito. Nuestra mente solo visualizará distintos conceptos espaciales escasos pero no logramos realmente comprenderlo, sucede que nuestra mente no es lo suficientemente inteligente para abarcarlo. Lo mismo con el espacio negativo, siempre podemos pensar en algo mas pequeño y dentro de esto algo mas pequeño aun y así seguir por siempre. Así mismo ocurre con el tiempo, podemos fraccionar un segundo en milisegundos, y volver a fraccionarlo por siempre pero no podemos visualizar el tiempo mínimo, por último lo mismo ocurre con el tiempo máximo. Así llegamos a la conclusión de que no podemos comprender la eternidad, si lo intentamos vemos quizás un lugar blanco o negro, sin nadie, pero sabemos que son interpretaciones de recuerdos o imágenes que conocemos. El big-bang es una bella teoría para explicar el origen del universo, pero el problema es cuando algunos la utilizan pretendiendo explicar mas allá, si el tiempo y el espacio comenzaron en ese instante nuestra mente de inmediato preguntará que había antes, o, un poco mas allá, quien reguló ese comienzo, quien dijo: “ahora” y, digamos “presiono el botón de inicio”.
Aquí es donde se abren los caminos, iguales para todos, y algunos se detienen y se mantienen allí, sin preguntarse nada mas, un agnóstico, necesariamente es esa persona. Pero otros buscan aún mas, entonces encontramos que mucha gente que cree en algo, a veces incluso sin saber explicar el porque le surgió de su interior esa creencia (lo que los cristianos encontramos en el espíritu santo), pero esto no nos prueba nada a ciencia cierta, entonces algunos se esfuerzan mucho, tratan de que su mente supere la barrera que los sitúa del lado de la fe, recién entonces y con mucho esfuerzo, algunos perciben esa sensación de que hay algo mas allá, y la inquietud les revela cada vez mas, y por momentos vuelve la pregunta si será verdad lo que perciben, ya que no hay fórmulas o teorías al respecto. ¿No será un forma de autodefensa?, pero ¿autodefensa de que?, ¿para sobrevivir a que?, si el mismo concepto del tiempo es relativo. La teoría de la supervivencia se basa en el instinto de que una raza “desea” sobrevivir, y esto ¿que sentido tiene?. ¿Qué diferencia habría acaso si desaparece todo ser vivo para el universo sin Dios?. La teoría que revela la existencia de Dios como impulso a la supervivencia no tiene ningún sentido cuando llegamos a la pregunta, ¿y para que queremos sobrevivir?. Si, nos gusta sobrevivir, pero ¿por qué?, y si es algo impuesto, ¿por qué o quién lo impuso?, finalmente es una teoría mas como la de la gravedad, y hasta ella llegamos.
¿Y porque existe la fe?, bien podría no existir y todo sería igual. Pero si nos vamos mas allá: ¿por qué existe el instinto de supervivencia? ¿Que sentido tendría sin una razón extra temporal?. Esa voz que nos dice que debemos tratar de sobrevivir, ¿quién la impuso?, porque todos, creyentes y agnósticos, se levantan por la mañana y viven, estudian, trabajan, aman, se preocupan por cosas, etc. Si no existiese una razón, implícita, explicita, conocida o desconocida, ¿porque el hombre hace esas extraños actos?. Algunos prefieren no preguntárselo, otros lo hacen hasta que llegan a la fe y esta nos lleva siempre a Dios.
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