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"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas" (proverbio árabe)

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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2004.

EL DIA DE UN HASTA LUEGO

Sin ser redundante en este tipo de pasajes del camino tan hablados y sin creer que somos menos de lo que parecemos, voy a tratar de hablar de algo que va más allá de lo que es un cuento, voy a tratar de expresar tan solo una sensación a partir de una cascada de recuerdos, desde la caja donde apareció un día, detrás de ese concepto que llamamos pasado. Son los tiempos para darse cuenta quienes somos, lo poco, lo mucho, lo valioso y lo insignificantes de cada alma. Son momentos donde se ve de cerca el rostro de un Dios que durante el día ocultamos, porque estamos dedicándonos a vivir esa vida que nos dio sin preguntar y que es difícil de llevar adelante, por eso un día llegan estas curvas peligrosas de la ruta y nos vemos obligados a conducirlas mirando el borde del camino, donde se ve el paisaje de misterios que esos días comunes no tenemos intención de ver.
Y hoy le rendimos un sobrio homenaje, recordando como nos acompañaba a cada uno por su propio trayecto. Cuando alguien estudiaba, ella simulaba comprender a su lado, cuando alguien quería escuchar un consejo, ella encontraba en su mirada otoñal las palabras que necesitabamos, en el momento de dormir, ella soñaba a nuestro lado, cuando necesitabamos un momento de alegría ella, con su silencio pasivo, podía decir tanto como se interpretaba. Y mientras recordamos esos amaneceres y atardeceres que nos hacen ver como crecímos en su compañía, entreponemos las preguntas sobre el universo, nos decimos a nosotros mismo muchos lamentos, nos vemos reflejados en un estuche envuelto de sensaciones que se contradicen. Las que nos duelen son las que dejan huellas profundas, donde el significado de lo bueno se traduce en querer, y cuando este querer es hacia otro ser se filtran anécdotas y lágrimas de recuerdos que creemos injustas pero que son el traductor que usa Dios para ayudarnos a comprender ese paso hacia el otro lado, que nos entristece cuando lo da otro ser, que nos dará miedo cuando lo demos nosotros mismos, pero que sabemos que no es un paso al costado, sino un paso adelante, hacia una certeza, porque esperanza no es la palabra, porque esta dicho en cada nube, y no existe una justificación propia ni un instinto que no llevaría a nada, sino un mensaje tan claro que no se puede evadir, tan nítido que no se puede enfrentar.
01/12/2004 10:56 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

LOS DIALOGUISTAS

Los científicos jamás habían sospechado como funcionaba aquel rincón desconocido del cerebro, resultaba ser tan profundo que no habían planteado sino más que conjeturas. Todas ellas cayeron como un témpano en el deshielo al desarrollarse la nueva tecnología de la esfera diametral. Así se denominaba a un conjunto de microchips sensoriales que se insertaban en los pasillos del cerebro y recorrían lo que se denominó "el camino del diálogo". En dicho micro espacio físico se desarrollaban todos los diálogos en una velocidad temporal avanzada, es decir que lo que representaba un segundo "humano", allí representaba casi una hora, pero en realidad era porque todo sucedía más deprisa, como en cámara rápida. El aparato recopilaba todo lo que allí se procesaba y la verdadera sorpresa llegó cuando se descubrió "quiénes" definían los parámetros de este diálogo. Pero es que para explicarlo bien mejor sería remitirse a un ejemplo:
En el pasillo central del "camino" llegó la orden de iniciar la respuesta, el mensaje de entrada estaba aún codificado. En el centro de control los "inis" recibieron la información y la procesaron, enviándola luego a una sala de reuniones donde fueron convocados los "exes" correspondientes al proceso en cuestión. El mensaje era "HOLA", pero el informe traía adjunto un archivo con toda la información adicional de la escena, la fuente del mensaje, su historial recopilada por la base de datos de éste cerebro en particular y otros cientos de comentarios adicionales como el tono, el estado de ánimo percibido, la situación correlativa anterior, las últimas respuestas, el nivel de energía proporcionado por el último ingreso de alimento, etc.
Llegaron todos los "exes" puntuales y se sentaron en la mesa luego de saludarse. Estos "exes" habían estudiado la carrera de "respuestas" y eran especialistas, o al menos tenían un master en "saludos", suficiente para considerarse la élite de los cientos de "exes" que aspiraban a, un día, debatir en aquella sala.
- ¿Como están? - saludo genéricamente el coordinador para luego continuar sin esperar respuesta: - éste es el informe - dijo mostrando una filmina con un gran titular que decía: "HOLA" en el centro. Cada uno de los presentes tenía una copia del informe detallado.
- ¿Hora de entrada del mensaje? - preguntó uno.
- mas, menos, nueve cuarenta - respondió el que tenía entre manos los detalles técnicos.
- ¿Lugar? - preguntó otro.
- Recepción de la oficina, saliendo del ascensor y con el objetivo de ingresar.
- ¿Persona emisora?.
- Recepcionista, mujer, veinticuatro, conocida de unos cinco meses, vínculo afectivo B32, Standard.
- ¿Algo más? - quiso saber un tercero.
- La encuentra atractiva, hasta ahora sin encontrar oportunidad de acercamiento pero con la intención.
- ¿Clima? - interrogó uno sentado en el otro extremo.
- La calle estaba fría, pero en el ascensor cambio a templado, en el momento de la recepción del mensaje percibía un leve frío nuevamente, producto de la corriente de aire del pasillo.
- Suficiente - interrumpió el coordinador, - pasemos a las propuestas - dijo luego.
- Démosle un "HOLA" con intento de tono amistoso, demostrando exagerar un poco quizás - propuso el primero.
- Yo optaría por un "HOLA" sencillo, sin ostentar ni sugerir, ¿las cuerdas vocales pueden emitir correctamente? - preguntó.
- Si, ya superaron el despertar, se lavó los dientes y tuvo un diálogo deportivo con el empleado del puesto de revistas. Puede emitir con claridad - concretó.
- Entonces mantengo esta opinión - declaró.
- ¿Que tal un "Buenos días"?, creo que sugiere más.
- Demasiado formal - lo clasificó el que había propuesto el primer "HOLA".
- Tal vez un "¿Que tal? - sugirió otro.
- Puede ser, pero prefiero el "HOLA" - manifestó el anterior.
- Dejamos el "HOLA" de tono amistoso entonces - propuso el coordinador mirando su marcador del tiempo.
Todos se mostraron de acuerdo, o al menos sin demasiadas dudas por lo que se aprobó la respuesta. Esta se envió impresa a los distribuidores que la enviaron a los diversos sectores funcionales correspondientes.

- HOLA - respondió el hombre en tono amistoso a la recepcionista."
02/12/2004 10:06 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

DONDE OIR EL SILENCIO

Encontrando soluciones a los más profundos acertijos, una vez el sabio decidió tratar de saber como era el sonido del silencio. Se sentó en la rama de un viejo roble y se dispuso a oír. Pero en aquel bosque siempre algún pájaro cantaba, impidiéndole oír el silencio. Fue entonces hasta la cima de una montaña, pero allí no paraba nuca de soplar un viento blanco, creando un zumbido intermitente que ocultaba el sonido del silencio. Decidió entonces subirse a una barca y navegar mar adentro, pero allí, el golpeteo de las olas contra la madera hacían imposible mantener el silencio. Entonces volvió a su hogar, se sentó y comenzó a leer sobre otros temas. De pronto, bajó el libro y levantó la vista, como queriendo oír algo, entonces se dio cuenta que estaba escuchando el sonido del silencio.
03/12/2004 09:43 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA Hay 1 comentario.

EL LENGUAJE DE LAS NUBES

1
- ¿Que ve en esa nube? – me dijo el hombre, sorprendiéndome.
Eran las tres de la tarde y volvía de la universidad, entonces se me había ocurrido detenerme en Plaza Francia y recostarme sobre el césped a contemplar el cielo. Era un día apenas cálido y el sol parecía jugar entre las nubes. No recuerdo como fue que terminé inmerso en la admiración del cielo, supongo que en realidad estaba pensando en otra cosa, creo que mi mente flotaba en otro lado, quizá en los exámenes que se avecinaban o en lo que haría esa noche de viernes. Claro que cualquier otra persona que me observase creería que mi pensamiento se centraba en aquellas nubes que en ese momento cubrían el sol.
El hombre que se me acercó y me hizo la pregunta superaba los cincuenta y parecía perturbado por algo, sus ropas estaban gastadas y usaba lentes oscuros pero pasados de moda, y vestía una chaqueta marrón a cuadros de calidad que había ido desmejorando con el pasar del tiempo y ahora se veía sucia y desarreglada, lo que me indicó que alguna vez había tenido lo suficiente como para vestir bien.
- No veo nada – respondí algo desconcertado.
- ¿Cómo es posible que no veas nada?, léela, dime lo que te dice, dime lo que le dice a tu corazón – insistió el hombre llegando a mostrarse perturbado por mi sencilla respuesta.
Vista la situación se me ocurrió volver a observar y, como quién mira esas manchas que utilizan los psicólogos para descifrar personalidades, me concentre en consentir el deseo de aquel individuo.
- Veo un lago con patos – le dije luego de buscar en mi mente algo que relacionase aquellas nubes con un objeto real.
- Increíble – se sorprendió el hombre y agregó con voz emocionada, - es la primera vez que alguien me responde algo cierto, algo real. ¿Te das cuenta que significa?, tienes el don, ¡sabes leerlas!.
Me quede mudo y tratando de analizar si el sujeto estaba realmente loco o estaba actuando. Concluí que debía estar demente, nadie actúa de esa manera porque sí
- Te falta práctica, hay que reconocer – continuó diciendo, - ¡pero al menos puedes leer!.
- Si, pero debo irme ya – le dije intentado quitármelo de encima.
Me alejé por la calle sin mirar atrás. No tarde en olvidar el suceso, los exámenes volvieron de inmediato a mi mente borró todo recuerdo de aquel vago encuentro.
No volví a verlo por algún tiempo, en realidad debo confesar que ni siquiera presté atención en hacerlo, pero su imagen me quedo grabada en algún rincón de mi subconsciente, por ello fue que cuando un día lo vi recordé enseguida quién era. El hombre estaba allí, apenas a un par de metros de donde lo había visto por primera vez, tendido en el césped mirando hacia el cielo. No le presté más atención y continué mi camino, recuerdo que iba a la biblioteca nacional. Pasé todo el día preparando el final de estadística y al volver por la tarde el hombre aún estaba ahí, en la misma posición, como si nunca se hubiese movido. El día siguiente nuevamente lo encontré en el mismo sitio y así se sucedieron los días y casi siempre lo encontraba en el mismo lugar. No estaba todos los días, primero pensé que era porque ciertos días debía hacer otras cosas, pero luego llegué a una extraña conclusión: no estaba los días de cielo despejado, en los que no había ni una nube en el cielo. Así como apareció un días cualquiera dejo de aparecer y nunca más volví a ver a aquel hombre.
2
Habían pasado al menos cinco años, era verano y estaba en la playa, tirado en la arena descansando cuando note por primera vez el efecto. Miraba el cielo y centre mi atención en una nube en particular, ésta se había movido hasta cubrir al sol.
- Cuando cubren el sol el mensaje es importante, ¿lo sabías? – oí que alguien me decía. Miré a mi alrededor pero no había nadie, era temprano y estaba casi desierta la playa. Creí que había sido el viento que al zumbar en mis oídos había traducido palabras imaginarias.
Volví a mi casa tratando de olvidar el tema, hasta que abrí el buzón y encontré una carta. Me preparé un café y me senté en el sillón, abrí el sobre con curiosidad y leí el papel de su interior. “La vida nos ha puesto en el mismo camino” comenzaba. “Somos los mensajeros, los que sabemos o podemos saber que nos dice Dios, que quiere que hagamos”. No comprendía en absoluto y no sabía de quién podía ser lo escrito hasta que llegó una referencia clara: “nos encontramos en la plaza, ¿recuerdas?. Estabas mirando las nubes, es decir, estabas leyendo los mensajes, entonces te pregunté y me los leíste lo que decía, y, aunque no comprendiste el contenido, has podido leerlo. Me quedan pocos días de vida y sé que tu aparición fue la intención de Dios, sé que la naturaleza colocó tu ser en aquel lugar en aquel momento para que continúes mi tarea, lo he leído, lo he leído en las nubes...”
La carta continuaba con más frases sin sentido, tan sólo al final decía algo sorprendente: “antes de irme te podré dar algunos consejos, no estaré presente pero te podré hablar mientras observas las nubes. Es lo último que haré en este mundo”. De inmediato recordé las palabras que había oído en la playa.
3
Al día siguiente me desperté temprano y salí media hora antes hacia la universidad. Me detuve en la plaza y luego de tratar de convencerme de que era una locura me recosté en el césped y miré al cielo. Pasaron veinte aburridos minutos durante los cuáles solo me mantenía despierto el murmullo de la ciudad. Por fin me dormí, o eso fue lo que pensé, creí que había cerrado los ojos, pero en realidad estaba despierto y con los ojos bien abiertos, pero fue como un sueño, las nubes comenzaron a moverse a toda velocidad sobre el cielo, formaban figuras, una tras otra, eran como escenas, como datos escondidos entre los planos grises, apenas perceptibles, a toda prisa y viajando de lado a lado, naciendo y muriendo. Por último oí la voz que me decía: “concéntrate, aprende a leer las nubes, son el único medio, el único canal de comunicación, a través de ellas nos dice las cosas que debemos hacer”. Entonces desperté, es decir, volví a la realidad. Lo primero que vi fue a unos niños jugando cerca de mí, no los había visto antes. Pensé que debía apurarme para no llegar tarde a la universidad. Entonces descubrí que el sol estaba en el otro extremo del cielo. Miré mi reloj para confirmarlo, eran las cinco y media de la tarde.
Esperé hasta el fin de semana para volver al parque, no quería volver a perder el día. El sábado me recosté nuevamente a ver las nubes. Tardé un poco más pero por fin logré volver a ver imágenes en sus formas. Esa fue la primera vez que pude descifrar un mensaje, y decía que esto era más importante que mi carrera, que debía ser el nuevo receptor de los mensajes. No se como pero desde entonces mi vida cambió. Fui aprendiendo el lenguaje de las nubes y comprendí que era el medio de comunicación del más allá. Diseñe reglas de traducción, imágenes que primero sugerían y luego eran palabras o hechos. Era como leer un idioma como el egipcio o los dibujos de las cavernas, cuando se comprendían los primeros códigos las frases comenzaban a tener sentido, se trazaban caminos lógicos que, increíblemente, decían siempre algo. Al principio eran cosas sencillas, como si el intercomunicador del lado opuesto estaría haciéndome practicar, llegué a sentirme un radioaficionado tomando clases, pero luego los mensajes fueron complicándose hasta que comenzaron a convertirse en ordenes.
Mi primera misión fue más que nada una prueba, al menos eso pensé. Las nubes decían que debía estar en una esquina ese día, y quedarme allí toda la tarde. Eso hice y las horas pasaron mientras me aburría hasta que apareció por la vereda una mujer con un bebé en su carrito. La mujer se detuvo a mirar una tienda de ropa, deteniendo al carrito del bebé, pero este se le escapó de las manos y se deslizó por la pendiente hasta la calle. En ese momento el semáforo se había puesto en verde y el tráfico avanzaba con la furia característica de la ciudad. Era el único peatón que se encontraba entre la mujer y la calle, pero tan solo tuve que estirar la mano para detener suavemente el carrito, ya que me encontré en su camino. La mujer se aproximó gritando por el miedo y no lograba encontrar palabras para agradecerme la obra, aunque tan solo había sido estar en ese lugar en ese momento, sin ningún otro sacrificio. Esa había sido la prueba.
4
Mi vida fue cambiando, me dedicaba el tiempo a mirar las nubes y leer y hacer lo que me decían. A veces eran cosas sin sentido, como ir a buscar una persona y decirle algo, un consejo, una advertencia. Encontraba a estas personas en bancos de plaza o en lugares específicos que las nubes me describían y no eran individuos especiales, podía ser un trabajador común, un ama de casa, un ejecutivo, un policía o lo que fuere. Siempre que les hablaba me sentía raro, como alguien que se entromete o dice algo fuera de lugar, sin embargo ellos sentían que les decía algo importante, exactamente la resolución al problema que se estaban planteando y los ayudaba en la decisión que debían tomar. Otras veces tenía que viajar a otros lugares, otras ciudades, en todas las nubes seguían hablándome, enviando mensajes en forma de símbolos. Todo iba bien hasta un día que leí que debía protegerme, que estaba en peligro. No comprendí a que se refería, temí un accidente o algo así pero no supe que hacer hasta que fue tarde, esa noche, cuando volvía a mi casa del parque dos hombres salieron de atrás de unos árboles y me atacaron. El primero sacó un duro bastón y me golpeó con fuerza la cabeza sin darme tiempo a reaccionar.
5
Me desperté en una habitación oscura y sin ventanas, la única luz era la de un viejo foco que colgaba del mismo cable en el techo, solo había una mesa y dos sillas. Pasó un tiempo interminable hasta que se abrió una puerta, y un hombre que ocultaba su rostro detrás de una capa entró. Se sentó en la silla libre, en la otra estaba sentado yo. Comenzó entonces a preguntar cosas sobre mi vida. Yo le respondí todo lo que podía, siempre omitiendo el detalle de las nubes y los mensajes. Pasó un rato largo hasta que me animé a preguntar a que organización representaban. El hombre se sorprendió ante mi insolente pregunta pero no hizo nada mas que responder: - somos enviados del mal.
- ¿El mal? – repetí desconcertado.
- Si, y no comprendemos porque te han puesto como objetivo –le expresó luego de meditar sobre su vida. – Eres un alma común, sin atributos particulares, no eres santo, tienes pecados y defectos como cualquiera – reconoció.
- ¿Que harán conmigo entonces? – pregunté.
El hombre no respondió, tan solo dejo la habitación. Pasaron algunas horas hasta que me liberaron. Lo único que comprendí fue que si me mataban estarían alimentando al cielo de almas puras con muertes injustas y eso era, quién sabe porque, un perjuicio para el infierno. Como fuese, había salvado mi vida sin siquiera saber que me había sucedido, los hombres aquellos, por ser representantes del mal, no parecían tan malos, no eran monstruos sanguinarios como yo creía que serían los demonios de existir.
- ¿Existe el cielo? – me preguntó un anciano al verme mirando las nubes. Me sorprendió, y lo primero que luego de bajar la vista fue volver a mirar arriba, en ese caso las nubes no decían nada, se esfumaron como si jamás hubiesen hablado. Yo respondí entonces – Allá está – señalando hacia arriba, hacia la capa azul que nos cubre.
Esto fue ayer, el mismo día que cumplía un año desde que había leído el primer mensaje en una nube. Ya sentía que era un don que formaba parte de mí, como hay gente que puede ver el futuro en bolas de cristal, sin embargo ese fue mi último día al servicio de las nubes o del que estuviese detrás de estos mensajes. Lo último que leí de ellas fue un simple – gracias – tan claro que cualquiera que hubiese mirado el cielo en ese instante lo hubiese leído, creo que en esa ocasión a las nubes no les importó. Ahora que ya todo ha pasado puedo dedicarme a escribir sobre el tema, no porque pretenda que me crean, sé que cuanto más me esfuerce por explicarlo más cerca estaré de que me internen en un hospital, por lo tanto me remito a dejar dicho a todos los que quieran oírme que recuerden, cada vez que miran el cielo, que las nubes les están diciendo algo.
06/12/2004 16:18 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA Hay 1 comentario.

MICROBIOS

Miré mis manos y descubrí que estaba repleta de microbios, que las cubrían, rodeaban y masticaban lentamente. Las lavé con mucha agua y jabón hasta que creí que estaban limpias, pero no podían estarlas, y es que de inmediato se volvían a cubrir de esos horribles gérmenes. Y así me siguió sucediendo, hasta que, luego de luchar contra lo imposible, un día, me acostumbré a vivir junto a ellos y ahora, aunque aún los veo, ya no me impresionan.
13/12/2004 16:12 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA Hay 1 comentario.

EL RITUAL DEL FUEGO MOJADO

Hoy el azar no estaba de tu lado, pero pretendiste seguir jugando. Ahora estás viendo como salir de la grieta donde aterrizaste. Setenta horas habían pasado, y para otros fueron setenta años, en la misma ruta, una y otra vez, tratando de avanzar y tratando de dar vuelta la página. Escuchando el murmullo de los espíritus aprendiste el ritual de hacer fuego con agua, de encontrar energía desde los desiertos y llevarlos a tu mente. Tomaste el agua y escupiste fuego, descubriendo que la vida es frágil y que todo lo que tenemos nos cuesta más ahora que en la próxima vida.
14/12/2004 16:09 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

LA PLATAFORMA

1
- No se para que habré aceptado este trabajo – se maldijo Aron mientras el helicóptero se dejaba reposar brevemente en la gran “H” el tiempo justo para que él pudiese bajar del mismo, quedando a la intemperie bajo una intensa tormenta de lluvia y viento. Luego el aparato volvió a levantar vuelo y desapareció entre las nubes. Recorrió la zona de aterrizaje hasta la escalera de hierro que descendía hasta una pasarela, buscando refugio bajo el techo de vigas de acero macizas. Todo allí era en realidad de algún tipo de metal, estaba en la plataforma petrolera P-0293 del mar del norte, la cuál había enviado hacía no menos de seis horas un pedido de médico. La empresa, cuando esto sucedía, enviaba a alguno de sus médicos de personal fijo. Aron era uno de éstos, que solía vivir en tierra firme pero que cada tanto, sobre todo en épocas frías como aquella, era solicitado para atender casos de gripe y, ocasionalmente, algún accidente de trabajo. Nadie había ido a recibirlo, aunque era de esperarse teniendo en cuenta la lluvia torrencial que caía. Sin embargo todas las luces de la plataforma estaban encendidas y las máquinas funcionaban, extrayendo el valioso combustible para dejarlo en tanques que luego se descargaban en enormes barcos petroleros que lo transportaban al continente.
Al acercarse a la entrada a la zona habitada de la isla metálica flotante, encontró algo extraño que le llamó la atención, habían unas manchas verdosas que parecían huellas desparramadas sobre el suelo de metal hueco cuadriculado, y en la barandilla que acompañaba el pasillo hasta la puerta. Si lo notó fue porque casi patina con aquella sustancia gelatinosa y brillante.
Apenas entrar saludó al aire, sin obtener respuesta alguna. Recién comenzó a preocuparse cuando llegó al comedor, lugar siempre frecuentado por los operarios que no están de servicio, y estaba desierto. Volvió a distinguir esas manchas verdes en el lugar. – ¿Hay alguien? – gritó tensionado, pero tan solo le respondió un eco que repercutió en las paredes metálicas hasta ahogarse en la nada. Entonces, justo antes de repetir el llamado, esta vez con más preocupación, oyó algo parecido a una pieza pequeña, quizás un tornillo, cayendo y rebotando hasta detenerse en el suelo metálico en la lejanía, sin poder detectar desde donde provenía. Camino sin un verdadero rumbo pero con un objetivo: encontrar el origen del ruido. Entró en las habitaciones de los empleados, todo estaba en su lugar, como si apenas un rato atrás habrían estado allí. Hasta encontró un cigarrillo a medio fumar consumido en el cenicero, lo que le dio la pista de que algo había hecho desaparecer a la tripulación, pero aún no tenia idea de qué podía ser ese “algo”.
El sonido volvió a oírse, esta vez reconoció que podía venir de la zona del puente de mando, en la parte alta de la plataforma. Subió con cautela, observando en cada esquina de la angosta escalera la posible presencia de alguien en la recta siguiente. Al llegar arriba se encontró con una sala desierta, cuyos paneles de control se veían funcionando normalmente. Había una taza de café frío sobre una mesita, pero el contenido del termo situado a su lado aún se mantenía tibio. Un termo de aquellas características podía, según sus cálculos, aguantas el calor hasta doce horas como mucho.
2
Miró hacia fuera, en busca de alguna señal de vida perdida por entre las tuberías que formaban esa inmensa mole de metales, fue entonces que volvió a sentir el ruido, esta vez en una habitación contigua, donde se encontraba, según sus vagos recuerdos del lugar, el comedor de los gerentes. Había una barra de metal a un lado de la consola de control, la aferró con su mano derecha, listo para utilizarla en caso necesario. Se acercó luego a la puerta lentamente y, al ver que estaba entreabierta, tan solo dejó pasar medio rostro, hasta que uno de sus ojos pudo ver adentro. Había un hombre de espaldas sentado frente a una radio de onda corta, como si estuviese escuchando alguna señal, pero la radio no emitía ningún sonido, también detecto sobre la mesa una pistola nueve milímetros sin el seguro y con el cargador puesto. Se acercó con cuidado, deslizándose por el espacio entreabierto de la puerta y tratando de no hacer ruido. Había restos de esa sustancia verde gelatinosa por debajo del asiento donde reposaba el único hombre que había encontrado. De pronto la radio se conectó y una extraña voz emitió: - ¿me recibes?. El hombre de la silla se levantó sobresaltado, como si hubiese estado dormido, y acercó su cuerpo hacia delante, dejando su cabeza a la altura del micro para responder. – Si. Lo recibo claro.
- ¿Has cumplido? – se oyó que preguntaban del otro lado.
- Si, señor. Los hombres están todos en el agua – indicó el sujeto, - debió haberlos visto corriendo desesperados – rió luego al comentar, - no sabían para donde correr los pobres infelices. Yo sólo cumplí las ordenes al pie de la letra – completo mostrándose orgulloso de su proceder.
- ¿Quedo alguno? – cuestionaron del otro lado.
- Creía que no, pero hace no más de quince minutos aterrizó un helicóptero, bajo sólo un hombre – informó.
Del otro lado lo felicitaron y luego le ordenaron que debía encontrar a ese hombre, también le dijeron que “terminara el juego”, después de eso cortaron la comunicación. – Si, dijo el hombre en voz alta pero para sí mismo, ya es tiempo de terminar el juego.
Aron creyó comprenderlo todo, aquel hombre había, de alguna manera acabado con todos. El hombre se reclinó sobre la mesa y tomó el arma, pero antes de que girase y lo viese, Aron lo golpeó con la barra en la cabeza, el hombre cayó inconsciente. Aron alejó el arma de su mano, por si acaso aún respirase y pudiese recobrar la conciencia, algo prácticamente imposible ya que, por el aspecto de la herida, Aron pronosticó que el sujeto estaba muerto. Prefirió no comprobar su pulso, tan sólo abandonó la sala y bajó a una de las cubiertas inferiores. Entonces pudo ver como, entre medio de la tormenta, una barca se aproximaba con dificultad al muelle flotante. Aron se ocultó tras una columna hasta que la barca amarró. Contenía al menos veinte tripulantes, todos empapados y cansados. También, casi al mismo, desde el agua surgieron un grupo de submarinistas, en sus piernas colgaban unas espesas algas de color verde oscuro, que al subir la escalera fueron desprendiendo.
- Porque el imbécil aún no ha disparado – se preguntó uno de los submarinistas en voz alta y genérica.
- Tal vez aún no se ha cumplido el maldito tiempo reglamentario – respondió uno de la barca, que se unió al grupo de los submarinistas para al subir la escalera, - sino, mira el día que hace y a pesar de todo el muy cabrón nos ha hecho abandonar la plataforma, ni siquiera suspendió la evacuación de los submarinistas. Odio estos simulacros – declaró por fin, explicándole con esas palabras todo a Aron, aunque ya era demasiado tarde.
15/12/2004 15:10 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

NOS VEREMOS EN LA PROXIMA VIDA

Sabía que iba a entrar en la habitación, y tenía las palabras preparadas, pero no pude más que decir lo que sentía, olvidando todo lo que había escrito. Ella vino de un pueblo donde los valores son los que valen, y yo venía de una gran ciudad donde los valores son los que benefician. Viví los siguientes sesenta años aprendiendo de ella en cada mañana, alimentándome de su sonrisa para sobrevivir los malos tiempos, fortaleciéndome con sus caricias y aprendiendo de sus concejos. Pero todo termina en esta vida, y sobretodo la vida misma, por eso hoy estoy aquí diciéndole que llegó mi hora, lo sé porque me lo dice mi viejo corazón, lo siento en mis ancianos huesos que ya me piden un descanso, un reposo eterno en esta cama. La habitación es blanca, como las sábanas, como la pureza, y solo pude decirle, al mirarla a sus hermosos ojos, que a ella aún le quedan algunos años más por vivir y que va a poder hacerlo bien sin mí. Le prometí que pronto nos volveríamos a ver en otra vida y que nuestros corazones iban a navegar juntos por las nubes como lo hacían cuando tenían veintitrés años. Cuando caminábamos juntos por la calle, siguiendo por tanto tiempo la misma ruta. Tanto conocernos y tener que separarnos, diría que es una pena, pero es el curso de los ríos y el final de los buenos amores. Se fue llorando, y no eran lágrimas que pudiera evitar con mis palabras, por tan solo decirle cuanto la voy a extrañar hasta volver a verla.

Y ahora ya puedo dejar de respirar.
17/12/2004 15:15 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

SOSPECHAS

Habían pasado varios meses desde que se había puesto de novio, pero siempre había sido celoso. Tenía el pensamiento fijo en que su novia le era infiel, y su obsesión se había ido acrecentando con el paso de los años. Al principio se lo preguntaba y, por supuesto, ella lo negaba constantemente hasta que se comenzó a cansar de la misma pregunta. Ella fue la que un día le dijo: - mira, no soy infiel, pero si lo fuese ¿crees que te lo diría?. Su respuesta era muy válida, por lo que no volvió a preguntarle. Pero eso no quitaba la posibilidad, por lo que decidió, de a poco, comenzar a investigarla. A veces la seguía hasta su trabajo, leía su agenda, investigaba a sus amigas, pero nunca había encontrado nada que le hiciera sospechar de ella. Finalmente sus miedos fueron desapareciendo, aunque nunca del todo.
Una vez por año le tocaba su examen médico de rutina, esa vez le dio la presión alta y el médico le dijo que podía ser por vivir nervioso, le dijo, de todas maneras, que prefería hacer un segundo análisis por lo que le dio turno para la semana siguiente en el laboratorio. Debía ir sin comer y con la primera orina de la mañana. La noche anterior a la fecha del turno medito seriamente sobre su vida. No podía seguir viviendo preocupado, le estaba haciendo daño, debía olvidarse del tema y convencerse de que su novia le era fiel. Ese día se despertó con una paz que hace tiempo no había sentido. Fue al baño pero solo para darse una ducha, y salió hacia el laboratorio, le sacaron sangre, dejó la muestra de orina y volvió a su casa. Su novia lo esperaba con el desayuno listo y demostrando estar feliz, se sintió mas tranquilo al verla tan contenta, entonces fue al baño y todo cambio, notó que la segunda de las tapas del inodoro estaba levantada.
20/12/2004 12:54 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

EL HOLANDES ERRANTE

Tiró los dados esperando un siete. Era su alma contra su vida. Cuando vivimos aferrados a la vida no nos importa que apostamos por mantenerla, y ese era el caso del Holandés. Haciendo caso omiso a su tripulación se había dejado llevar por su codicia y su vanidad y decidió atravesar la tormenta. El cargamento de oro no valía la espera y él era el mejor navegante, el mejor capitán. Su barco, una hermosa fragata capaz de navegar a cuatro vientos, combatió como pudo contra las olas pero éstas eran gigantes enfurecidos incapaces de sentir piedad por el desafío. Derrotado al astillarse el palo mayor el Holandés pidió por su alma, pero no a Dios sino al diablo, quién se presentó riendo sobre cubierta. Los dados no le dieron suerte y la derrota fue su última visión humana. Una ola arrasó con toda la tripulación, pero sus almas se alejaron a la otra vida, en cambio él quedó allí. Solo en cubierta, con un barco fantasma, en una tormenta eterna, una tormenta que nunca jamás acabaría.
Desde entonces, cuando un barco es sorprendido por un temporal, y se encuentra en medio de la lucha contra las olas, puede que entre la neblina vea pasar al Holandés errante.
21/12/2004 13:51 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

PASAJE DE LA FUENTE DE LOS DESEOS

El druida se sorprendió del lugar, aunque mayor fue su sorpresa al ver la fuente, nunca había visto algo así, sus aguas brillaban con el reflejo del sol, era un brillo mágico, cristalino. Recordó entonces unas escrituras sagradas, escritas en un libro que ya no existía, había desaparecido para siempre y así debía ser, pero la profecía que estaba escrita en esas hojas aún permanecía en su memoria. Estaba frente a la fuente de los deseos, regalo de Dios para los hombres de bien, arma para derrotar al mal, vida sobre la muerte. Pero también era una nueva carga, un peso sobre los hombros de los protectores de los hombres. - Las armas siempre serán obras del mal, aunque se utilicen para el bien, aunque las haya creado el mismo bien – le había dicho alguna vez su maestro, ahora comprendía esas palabras. Con esa fuente podrían recuperar la paz, pero luego sería una responsabilidad mayor, algo que siempre debía estar custodiado, algo que si alguna vez caía en malas manos la era del mal sería peor que la que ahora enfrentaban...
22/12/2004 12:45 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

LAGRIMAS DE LLUVIA

El día estaba nublado y él tomaba un café cuando la vio pasar por la acera de enfrente. Ella estaba triste, a punto de largarse a llorar. La siguió con la vista y vio como al caer su primera lágrima del cielo cayó sobre la calle la primera gota, perdiéndose en el asfalto. Y al romper en llanto la mujer, se desencadenó la lluvia. Desde ese día comenzó a seguir a esa mujer, a cualquier parte donde fuese, a escondidas.
Pasaron dos semanas hasta que una tarde volvió a sentirse mal y a llorar. Y desde el cielo, en el mismo momento comenzó a llover. Sorprendido por el descubrimiento comenzó a deducir que debían existir muchas personas como ella, en otras ciudades que decidiesen de acuerdo a sus tristezas, en que momento llovería. Pero en lugar de guardar el secreto, se lo comentó a un amigo esa tarde en el bar, tomando una cerveza. Su amigo lo conocía demasiado y nunca lo había oído mentir, por lo que a pesar del increíble relato, decidió creerle o al menos darle una oportunidad. Así fue como él también comprobó, siguiendo a la mujer, el fenómeno de la lluvia. – ¿te das cuenta?, con ella podríamos definir cuando queremos que llueva y cuando no – le comentó. Pero él le respondió que nunca lo había pensado de esa forma. – Los descubrimientos que el hombre va haciendo en la naturaleza, siempre los utiliza para mejorar su calidad de vida – le recordó. Al día siguiente la mujer desapareció, y pasaron varios días sin que supiera nada de ella. Entretanto los campos que necesitaban lluvia, de pronto la recibieron y las cosechas mejoraron. – La chica ha desaparecido – fue lo primero que le dijo cuando su amigo atendió el teléfono. – La tengo yo – respondió su amigo, - está ayudando al mundo – agrego. - Es cuestión de manejarle sus sentimientos, cuando se necesita lluvia hay que hacerla sentir tristeza y cuando se necesita sequía hay que hacerla sentir alegre – le explicó.
Esa tarde fue a la casa de su amigo. – Déjala en paz – le ordenó, - ella debe manejar sus sentimientos.
La mujer estaba sentada en un rincón, oyendo como se debatían su vida. - ¿Tienes idea de lo que vale esta mujer? – le reprochó su amigo.
- No importa cuanto signifique, tiene derecho a ser libre – se propagó un breve silencio en el ambiente. – De acuerdo, pero no sabes lo que estás haciendo – se resignó su amigo. Luego abrió la puerta y le indicó a la mujer que podía irse. La mujer se levantó tímidamente, como un animal que ve la puerta de su jaula abierta, y salió a la calle, perdiéndose entre la multitud.
23/12/2004 12:42 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

NAVIDAD

Hoy es el momento para encontrarse con nuestras vidas, y pasar una noche con nuestras propias almas.
Hoy es el momento para discutier los buenos y malos momentos del año que se va, y planear nuevos objetivos para un futuro que no esta escrito sino que se escribe día a día, en cada momento, como un cuento, uno muy especial.
Hoy es el momento para tratar de descubrir las razónes por las que se debe vivir y soñar.
Hoy es el momento para descubrinedo los motivos por los cuál uno existe.
Hoy es el momento para encontrar ese espacio que el mundo reserva para uno mismo.
Hoy es el momento para mirar el cielo y sonreír, porque por allí estamos, en otro tiempo, mirándonos desde fuera hacia adentro.
Y hoy es el momento para desear Feliz Navidad a todos los seres queridos, pero también a nosotros mismos.
24/12/2004 12:29 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA Hay 1 comentario.

EN EL BOSQUE

Caminaba por el bosque, el paisaje era hermoso, el césped se mostraba teñido de hojas secas otoñales. El sol se filtraba entre las copas para abrazar algunos espacios de tierra y darles su color y su brillo. Se oía el intermitente y suave canto de los pájaros de la tarde mientras una pequeña brisa apenas lograba un movimiento lento y pausado sobre las ramas más livianas. Encontró el lugar ideal para descansar, debajo del tronco de un antiguo roble. Se sentó apoyando su espalda contra la corteza y permaneció observando los espacios entre los árboles del bosque que se desparramaban hasta donde podía cubrir su visión. Poco a poco, el clima templado y la calma lo fueron adormeciéndolo hasta que por fin cerró los ojos y se durmió.
No supo cuando pasó, pero de pronto un extraño movimiento lo despertó. Miró a su alrededor desconcertado y algo dormido aún, al principio no vio nada, pero segundos más tarde volvió a sentirse el movimiento, seguido de un ruido agudo, como el de una señal. De inmediato el cielo comenzó a cambiar su color, el sol perdió su intensidad y comenzó a apagarse. Los árboles fueron desvaneciéndose junto a la tierra y al cielo. El mundo se estaba consumiendo. Por fin todo se termino de desarmar, quedando sólo una sala blanca. “Su tiempo se ha terminado, para continuar coloque una nueva ficha” dijo una voz femenina. Buscó en sus bolsillos pero no tenía otra, por otra parte miró la hora y ya eran casi las tres, debía volver a la oficina.
Salió de la habitación del falso bosque, la única forma de sentir lo que hasta el siglo veintiuno se podía hacer, pero que luego de la deforestación y la desaparición de todos los bosques del planeta, resultaba ahora imposible. Salió a la calle y entro al edificio donde se encontraban las oficinas de su empresa para seguir trabajando, esperando al día siguiente, para volver a hacer un paseo por el bosque virtual.
27/12/2004 11:43 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

PASAJE DEL OLVIDO

Era un pasaje angosto, que comenzaba a mitad de la calle y se insertaba entre dos edificios, llegando hasta la calle paralela siguiente. Solo existían dos paredes, no había ni entradas de comercios ni nada en aquel tramo de cemento. Algunos depósitos de residuos y un par de escaleras de emergencia eran el único adorno que rompía la monótona decoración de cemento ennegrecido por el hollín. Su misterio radicaba en que, cada vez que algún peatón decidía atravesarlo, inevitablemente éste olvidaba hacia donde se dirigía. La mayoría debían volver sobre sus pasos, o retirarse a sus hogares, o quizás mirar sus agendas o alguna dirección anotada en algún papel que les daba las pistas para volver a recordar sus destinos. Nadie comprendía el fenómeno pero éste sabía pasar desapercibido y, de esta manera, nadie tampoco se preocupaba en resolverlo.
Se cuenta que una vez un hombre, justo cuando iba a salir por el otro extremo, recordó que había olvidado una carta que debía llevar al correo y volvió sobre sus pasos. Al salir por donde había entrado, de pronto, comenzó a recordar toda su vida, todo su pasado, todo en un mismo instante. Tanta información junta le hizo perder la razón y vagar sin rumbo el resto de sus días.
28/12/2004 10:15 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

LA NOCHE ENCANTADA

Fue una noche especial, el cielo estaba cubierto de esas estrellas que no se ven nunca. Se oía el murmullo de las aguas deslizándose entre las sombras de los helechos por un cauce angosto. Entonces bajó de la copa del árbol. Yo estaba sentado en una piedra, al borde del río arroyo y la vi. Por la oscuridad apenas pude verla, sin embargo supe que era hermosa. Pareció no saber que estaba yo allí, quizás de verdad no lo sabía o sino no le importó mi presencia. En una de sus manos sostenía algo que parecía una esfera de vidrio del tamaño de una manzana. Caminó hacia mí y cuando estuvo cerca ocultó con sus manos la esfera y esta comenzó a brillar, entonces sentí miedo y me alejé. Me escondí detrás de un árbol y allí me quedé, observándola. La luz que salía de entre sus manos era púrpura, estiré la mano, como para atrapar un poco de su resplandor y al tocar el brillo sentí una delicada caricia. Al quitar la mano y observarla noté que era distinta, que era más joven y suave. Sin embargo no me atreví a salir de mi escondite, sentía una especie de temor incomprensible que me congelaba las piernas. Pasaron las horas y poco a poco la luz se fue consumiendo en sus manos. Por fin, luego de mucho tiempo, me atreví a salir y enfrentarla, esperando recibir su milagroso brillo en todo mi cuerpo, pero ya se había apagado.

Me miró a los ojos con una mezcla de incomprensión y tristeza para luego decir: - tuviste la oportunidad, ahora ya es tarde - y luego su cuerpo se fue perdiendo en la penumbra hasta desaparecer.
29/12/2004 14:35 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

MUERTE EN EL ALADERN

JC fue a abrir la puerta del baño, estaba trabada por dentro. Luego de golpear algunas veces se canso de esperar y decidió empujar un poco. La puerta se abrió y encontraron al Argentino, el cuál había bajado al baño luego de su tercer vaso de vino especial, con su propio facon de campo atravesado su pecho y un charco de sangre a su alrededor.
No gritó, solo retrocedió asustado, golpeando la pequeña biblioteca de ocupaba la pared de la escalera en el Aladern. – Chicos - , dijo por fin con una voz que él creyó normal pero que el resto interpretó como algo desvirtuada. El resto eran en ese momento, Gines Estela y Jesús que se cargaba el último trago de su segunda Voll-Damm. Bajaron curiosos sin imaginarse que se encontrarían con aquel horrible espectáculo.
Había una nota que decía: “yo nunca me pierdo”. Antes de llamar a la policía, y ya que el tema que se supone que se trataba aquella tarde (pues el tema nunca llegaba a ser más que un mal pretexto) era sobre los cuentos policiales y, sobre todo, de detectives y casos donde se debía resolver una muerte, que mejor que hacer ellos mismos de protagonistas para dilucidar aquel extraño suceso.
Gines y Estela se dedicaron a evaluar el mensaje mientras JC recorría el baño y el cuerpo en busca de otras pistas, pero no halló ninguna, por ende la nota era la única herramienta para resolver el caso, y aunque no era mucho creyeron que podía ser suficiente. El asesino había aprovechado cuando la víctima salía para sorprenderlo, empujándolo hacia adentro ayudándose con la puerta. En las manos del cadáver se olía el perfume de jabón.
A partir de lo escrito dedujeron que el asesino sería alguien que había sido protagonista en sus cuentos pero al mismo tiempo era una persona real. Aquella era una mala costumbre del difunto, al menos se convirtió en mala desde que le costó la vida.
Encendieron su notebook, la cuál había traído aquel día del trabajo, para encontrar, luego de explorar un largo rato los archivos, en una carpeta escondida, todos sus cuentos. Las siguientes horas se las pasaron leyendo uno a uno y anotando todos los posibles sospechosos. Una vez terminada la lista comenzaron por el único presente: Gines, que estaba como personaje secundario en una obra que, por supuesto, nunca llegaría a publicar el autor, al menos con vida. Por supuesto que nadie creía que haya sido él, pero había que quitar todas las dudas por lo cuál analizaron los sucesos. Gines había estado todo el tiempo en la mesa, por lo cuál se debía excluir.
- Momento – dijo JC señalándolo, - Gines llegó tarde, en más, llegó cuando el muerto estaba en el baño, por ende puede haberlo asesinado en el recorrido desde la puerta hacia aquí – dedujo inteligentemente.
- Es cierto – asintió Estela para luego agregar, - sin embargo yo lo vi entrar, recuerdo que oí sonar las campanillas de la puerta y era Gines que entraba, también recuerdo perderlo de vista, oír el ruido de sus pasos subiendo la escalera y verlo luego aparecer aquí, por lo que es imposible que en ese tiempo haya cometido el crimen – completó.
- Pero, ¿si entró en silencio y fue al baño a asesinarlo y luego salió y volvió a entrar haciendo sonar las campanillas? – argumentó Jesús señalando la acción con sus pulgares.
Meditaron un rato hasta que JC halló la manera de exculparlo. – Gines, intenta pasar por la puerta sin hacer sonar las campanillas.
Fue suficiente, por un lado reconocieron que era imposible que pasara por ahí sin hacer ruido, y por otro que debía bajar de peso.
- ¿Quién es el siguiente en la lista? -
- Son muchos, nos pasaríamos toda la noche, mejor llamar a la policía – propuso Estela mirando la lista.
- Al menos intentemos elegir a uno más – insistió Gines tomando el papel con nombres.
- Hay un sacerdote de Banyoles, un niño, un bibliotecario de Barcelona, la secretaria de una empresa, un taxista, un informático...
- El taxista – gritó JC. – ¿A qué cuento pertenece?.
- Estela tomó la notebook y buscó, a partir del título escrito a un lado del nombre, el cuento del taxista. – en el cuento el protagonista sube a un taxi y se pierden por la ciudad.
- Tiene que ser él – afirmó Jesús.
- Deberíamos dedicarnos a los crímenes – propuso Gines.
- Escribamos un para la próxima uno de este estilo misterio – propuso JC entonces.
Todos asintieron y luego se generó un silencio, todos pensaron en lo mismo: él ya no podría participar: - Bueno, pero al fin y al cabo ya tiene uno del estilo terminado.
30/12/2004 14:53 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA Hay 2 comentarios.

EL VIAJANTE

Hacía tiempo que comenzó su viaje de negocios, recorrió países, conoció ciudades y lugares de todo tipo. Durmió en muchos camas distintas, en distintas habitaciones, de distintos hoteles. Pero un día debía volver a su hogar, entonces descubrió que no sabía donde era. Preguntó a su secretaria pero ésta le confeso que nunca se lo había dicho. Entonces decidió continuar sus viajes hasta recordarlo. Y así fue como siguió viajando por siempre.
31/12/2004 10:29 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.


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