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"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas" (proverbio árabe)

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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2004.

VIDA SOÑADA

Desprotegido y desamparado, el niño abandono el cuerpo de su madre, ella siguió su vida como le comenzaba a permitir la sociedad moderna y el tiempo invitó a pasar unos años para que conduzcan al olvido aquel cruel episodio. La suerte de un nuevo hombre fue repartida por la misericordia ajena. Un convento de monjes ganó su destino durante aquellos años. Se desarrolló en la soledad inspirada por la oración y el crecimiento espiritual. Evolucionó junto a un mundo que pretendía ingresar a la edad moderna únicamente por repetir a menudo la frase “no mas monarquía”.
Dieciocho años y todo un ser humano poseído por ilusiones y esperanzas partieron en busca de aquel sueño de vida. El nuevo continente era su tierra prometida, el objetivo de su alma pionera, donde el oro abundaba como hierba en las praderas. Atravesó el Océano y encontró solo un mundo hostil. Debió trabajar duro, pero su esfuerzo rindió frutos y obtuvo su deseada porción de tierra. Se casó con una inmigrante irlandesa y se establecieron en una cabaña que él mismo construyó. Todo se encadenaba en un dulce sueño.
Pero un día, mientras caminaba en armonía por el campo, unas extrañas nubes cubrieron, repentinamente, el cielo. El sol comenzó a apagarse como un farol de kerosén. Un viento, que nació de la oscuridad, comenzó a soplar furioso. Los árboles perdieron sus copas quedando desnudos. Luego sus troncos se elevaron sumándose a un gran remolino que se estaba formando. El cielo se fue derrumbando uniéndose al creciente remolino. El viento arrasó con su cabaña, como una ola sobre un castillo de arena, y comenzó a girar junto al resto de las cosas. Todas daban vueltas en torno a él. Entonces, se cerraron sus ojos.
-Esta fuera- comentó el medico a su asistente. Luego tomó el cuerpo del niño de lejos, sin siquiera darle un único abrazo antes de cubrirlo con un saco vacío. No tuvo siquiera un entierro digno, el médico tiró un cuerpo con forma pero a medio terminar en un contenedor con otros residuos del día y así terminó lo que podría haber sido una larga y prospera vida.
01/10/2004 11:59 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

EL TRES DE ESPADAS

Salió la carta que nadie quería, era el tres de espadas, esa destinada a quién debía luchar por todos los demás. Luego el resto de las cartas volaron por la ventana para terminar en el mar. Quedó solo de pie, dando la espalda al fuego de la chimenea y mirando la noche por la ventana. El mar estaba desierto, como siempre. La luna desparramaba su tierna blancura por la superficie irregular. No podía dejar de pensar en su destino, en lo escrito, en el temor de enfrentarse a su carta. Eran tres espadas cruzadas, tres símbolos de lo que nadie puede imaginar. Fue demasiado, prefirió saltar al vacío y destruir su cuerpo mortal en los acantilados. Era un final cobarde pero sensato, suave y simple, sin demasiado dolor, al menos no más que el necesario. Su caída no hizo más ruido que el de las mismas olas al romperse entre las piedras. El castillo se veía igual que antes, pero esta vez sin aquel que debía enfrentar al tres de espadas.
04/10/2004 12:35 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

EL ESPEJO

¿Y crees tu que vas a poder hacer algo al respecto?, si, eso, algo, ¡algo al respecto!. ¿Qué te piensas, que la vida la regalan en los bazares chinos?. No es suficiente, no debes dejar que ellos te pasen por encima, no puedan respirar sin enterarse que tu existes y que estarás allí presente, con tu camisa nueva, para enfrentarlos. No es broma, no es casualidad que todos los días asome el sol por el horizonte para iluminarte. Y no se te ocurra pensar que no tiene nada que ver lo que te digo con esta camisa, ¿acaso piensas que las cosas no cambian con la imagen?, si lo crees eres un ingenuo, vives en la era de la imagen, por eso estas en esta tienda, para formar parte, para no quedarte atrás, por eso mañana recordarás mis palabras, comprenderás lo que te digo y pensaras en este espejo que te habló, que te permitió ver la imagen clara de ti mismo.
El hombre salió del cambiador convencido, y se dirigió derecho a la caja a pagar. Mientras tanto una mujer entró con un pantalón negro, cerró la cortina y se lo puso, entonces el espejo comenzó:
¿De verdad piensas que con esto lo podrás convencer, crees que por más ajustado que te quede, por más bonita que te sientas harás que deje a la mujer que ama por verte así?..., pues sí, sabes que puedes lograrlo, sabes que ahora eres otra...
05/10/2004 14:31 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

OTRA OPORTUNIDAD

1
Las montañas alzaban su poderoso esplendor a través de sus ojos cubriendo el lejano horizonte. Solo unos pocos copos de algodón colgaban de un cielo de diamante. El sol brillaba como si fuese un ojo de Dios espiando el mundo. Mas abajo los bosques de pinos se expandían como un abanico por el espacio virgen de unas tierras desoladas. A mitad del valle un arroyo, alimentado por el deshielo, describía una irregular y cristalina recta hasta desembocar en un gran lago. Este reflejaba invirtiendo, como un espejo de plata, la ladera opuesta del valle. El silencio de aquel mágico lugar encendía una profunda paz paradisíaca. Una brisa perfumada de flores blancas, amarillas y rojas que se encontraban diseminadas por el campo, entre las rocas y sobre la hierba, inundaba sus almas del más puro placer. Aves volaban sobre el fondo azul. Disfrutaba sólo siendo parte de ese paisaje, sólo por existir, por ser un ente consciente, por estar vivo, vivo sobre aquellas tierras, aquel mundo, su preciado mundo. Se estremecía al mirar la nada. Se envolvía de ilusiones infinitas al ver aquella ladera. Quería volar, volar como un águila, volar y caer. Una fuente de sensaciones que lo seducía y atrapaba como la droga. Era peligroso, el hombre no fue creado para volar, pero era un riesgo que estaba dispuesto a correr.
Había sido siempre partidario de esa clase de diversiones. “Una vida sin emoción no es una vida” era su lema, y lo respetaba.
Todo estaba listo y no pensaba aguardar un segundo más. Se colocó el paracaídas y su casco. Tomó unos metros de carrera e intercambiaron una mirada con Juan, su amigo y compañero de aventuras. Luego ambos corrieron gritando hasta el borde de la ladera y saltaron a la nada.
Todo el universo se transformó en un conjunto de líneas que partieron a su encuentro. El viento golpeaba en su rostro mientras caía acelerado por la gravedad. A su espalda pasaban las piedras que la naturaleza había depositado allí al construir aquella montaña. Juan ya tiraba del dispositivo que inmediatamente expulsaba el extremo del paracaídas de su envoltura para que este se encargué, llenando de aire su interior, de atajar la caída. Este redujo la velocidad a un nivel suficiente para un feliz aterrizaje. El mundo, ahora visto de cientos de metros mas abajo, volvió a la posición original en su espectro.
El solía permitirse un poco mas de riesgosa diversión. Dejó pasar unos valiosos segundos de más y tiró de la cuerda. El paracaídas no salió de la envoltura. Un descuido, tal vez por la euforia de desear estar a toda costa en el aire, le había hecho atravesar una cuerda del arnés por encima de la envoltura.

2
Era un lugar sumergido en toda una estela blanca, un blanco limpio, más puro que cualquier blanco imaginable por la mente humana. Una luz indefinida alumbraba el lugar. Había algo extraño, era como si no existiese el tiempo ni el espacio, como si no hubiese aire, solo vacío. Era un sitio irreal. Una figura blanca apareció de la nada. No estaba formada por materia, pero poseía la esencia de un cuerpo humano. Miró a la luz y se acercó a ella. Entonces del brillo surgió una voz.
-¿Estas aquí por tu hombre?- dijo con un tono de perfección absoluta.
-Así es- respondió la cristalina figura.
-¿Conoces su situación?- preguntó el brillo de luz.
-Vengo a suplicar que se le conceda otra oportunidad. Y también para mí, que he fallado en mi misión- dijo bajando la cabeza.
-No has fallado, tu tarea fue bien cumplida, el eligió su destino- se apresuró a replicar.
-Debía protegerlo-
-No debes sentir culpa. Nada has podido hacer que no hayas hecho- aconsejó paternalmente.
-Mis intentos no fueron suficientes-
-Es un irresponsable. ¿Por que te empeñas tanto por él?-
-Está bajo mi protección, es mi tarea, no puedo abandonarlo. Por favor, sólo una oportunidad- argumentó atormentado.
Entonces surgió una nueva figura. La cubría una capa blanca, el rostro carecía de piel y carne, era una calavera. Sus manos huesudas sostenían una larga guadaña. La mandíbula se abrió y una horrorosa carcajada partió de esta.
-Su hora a llegado y no puedes impedirlo-. Volvió a reír con prolongada exageración.
-Ve a buscar almas de alguna guerra y déjalo en paz- replicó el ser inmaterial.
-No- .Cortó la risa y frunció los huesos de su rostro. -El ahora es mío, y no voy a dejarlo escapar- protestó enérgicamente.
El brillo tomó la palabra. -Ángel, has hecho todo lo posible, pero la muerte tiene la razón-
-¡No!- gritó. -No puedo abandonarlo, debe existir alguna manera, debe haber algo que yo pueda hacer para impedirlo.-
-No tengo tiempo para discutir, el mundo me necesita. No puedo hacer esperar mas a otros muertos solo porque no quieres aceptar tu fracaso- se burló la muerte.
-No he fracasado aún, todavía no esta muerto y aún no va a morir- respondió el ángel guardián.
-No hay consenso -dijo la luz. -Que se haga pues el balance-.
El balance podía ser lento y árduo tanto para uno como para el otro sólo que el ángel estaba dispuesto a cualquier cosa por mantener en la tierra a su protegido.
-No, no puedo esperar tanto- reclamó la muerte agitando la guadaña. -Tengo un día muy ocupado-.
-Yo solo cumplo la ley divina- argumentó el flujo luminoso. Luego se desvaneció hasta desaparecer por completo.
-No comprendo tu postura, yo no soy más que una parte de la vida, una parte oscura pero necesaria de toda naturaleza-.
-Quiero otra oportunidad, solo una- repitió.
La mística imagen sabía que se trataba de una larga disputa. El ángel estaba dispuesto a hacer todo lo posible para dificultarle algo que desde un principio había considerado pan comido. -Después de todo- pensó la muerte, -se trataba solo de un simple hombre, no era relevante ni cambiaría la historia, su hora podía esperar-. El tiempo pasaba y otros lugares de un planeta de guerra y violencia requerían la presencia de aquella temida figura.
-Bueno, has ganado ésta vez, pero tarde o temprano volverá a mí- concluyó antes de volatilizarse.
El ángel sonrió -Lo sé, lo sé-.

3
La cuerda permaneció tensa por unos segundos. Luego, sin saber como ni por qué, esta se deslizó a un lado dejando salir la matriz del paracaídas. El aire se interpuso entre éste y la gravedad sólo unos metros antes de llegar a la tierra, deteniendo su cuerpo y reduciendo la velocidad. Luego se deslizó como miel sobre las paredes de un vaso hasta tocar el suelo.
El dorado brillo solar se reflejó en sus ojos cuando miró hacia arriba. -Gracias- dijo observando un cielo mágico flotando en la atmósfera. -Solo cumplo mi trabajo- respondió, sin hablar, un ángel desde una dimensión distinta. -Intenta cuidarte, ¿quieres?-.
-Solo una pregunta; ¿Ustedes eligen o Dios los designa?-.
-En realidad no desearas que te responda- concluyó el ángel.
Juan, que ya había envuelto su parapente se aproximaba corriendo a él.
-Si que has estado cerca esta vez. Tuviste suerte- fue lo que se le ocurrió decir.
-La suerte no existe- pensó para su interior en lugar de responderle. Luego subieron a la camioneta y la pusieron en marcha junto a un tema de Nirvana a todo volumen.
-Mañana saltaremos desde la cumbre norte- decidieron, lo cuál generó un largo suspiro del más allá.
06/10/2004 12:10 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

REINADO MINERAL

Una piedra de asfalto, a un lado de la ruta, le hablaba a un charco de agua de lluvia. Discutían sobre los humanos, esos seres inertes que están junto a todo pero no hacen nada. – ¿Que utilidad tendrán? – se preguntaba la piedra.
- Nosotros, el agua, los utilizamos para cambiar nuestro mundo.
- Si, nosotros las piedras también, cuando queremos movernos, formar otras cosas los utilizamos, los hacemos construir, armar y desarmar lo que nos interesa, pero además de este uso no hay nada para lo que nos sirvan.
- Al menos los vegetales tienen un poco más de vida, pero los humanos son inertes.
- Los metales los utilizan mucho, los usan para moverse, para cambiar.
- Si, ellos les han encontrado mas usos, deberíamos aprender.
La tarde transcurrió y por la ruta no pasaba ni un auto.
11/10/2004 09:38 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

EL QUE FUE ANGEL

No recuerdo cuando dejé de ser ángel, creo que luego de la batalla de Poitiers. Sí, más o menos por aquellos días perdí las alas y quedé tan parecido a un hombre que éstos me confundían. Nunca comprendí que sucedió pero tampoco me lo pregunté demasiado, se supone que debo cumplir una misión o algo así, pero no se bien de que se trata. Por lo pronto soy inmortal y no necesito alimentarme, creo que me quedaré así otros quinientos años y después veré que hacer.
13/10/2004 14:31 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

EL DIRECTOR

Ser el director lo obligaba a estar compenetrado las veinticuatro horas en el guión, debía colocarse en el lugar de los actores, formar parte de la historia, observarla con los ojos críticos del supuesto espectador. Cada acto debía mirarse desde distintos ojos, desde el actor protagonista, desde los secundarios, desde el ojo de la cámara y desde la silla que llevaba su nombre bordado en el respaldo. Todo formaba parte de lo mismo, la cinta que se rodaba, eso que quedaba como pequeñas fotos tomadas una tras otra, imitando una secuencia de vida, eso era lo que importaba.
Esa mañana se despertó y no supo si el que se despertaba era él o el personaje que debía despertarse, miró a su alrededor en busca de cámaras, no había ni una lente, no había rastros de que su cama fuera parte de un escenario, entonces se sintió tranquilo, se puso una bata y fue a la cocina a preparar el desayuno. Pero cuando abrió la heladera descubrió que detrás de él tenía tres cámaras que filmaban lo que hacía. Si, era la toma veintidós, entonces sonó el teléfono y el actor supo que debía decir. La escena salió bien por lo que le dio el visto bueno y de inmediato recordó que seguía en su hogar. Terminó el desayuno y salió a la calle. En la parada del autobús volvió a sentir la presencia de las cámaras, entonces apareció la mujer con la que tenía que discutir y lo hizo al pie del guión. La actriz salió de escena llorando y los dos extras que estaban con él en la parada, esperando el autobús también habían hecho muy bien su trabajo, con esas miradas que le encanta disparar a la gente común frente a la emisión de un escándalo ajeno en público. El drama seguía su curso y aprobó la escena. En el autobús no había nadie, era el que tomaba para ir al estudio, era un transporte público real y, por más que lo intentó, no logró encontrar rastros de otra cosa. Se bajó en su parada.
Entró al estudio y notó con sorpresa que no había nada ni nadie, era un gran salón de paredes negras sin siquiera un foco, nada. - ¿Dónde están todos? –preguntó al vacío, entonces giró y vio en la calle a todos, a los actores secundarios que caminaban por la vereda como perfectos peatones, a los vehículos que circulaban como si fuesen reales, al decorado compuesto por falsas fachadas de edificios. Todo estaba allí, en la misma vida que creía que era la suya, entonces salió y continuó el rodaje de su película.
13/10/2004 14:36 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

RECORRIENDO EL CIELO

Una vez los hombres se preguntaron si podían llegar a alcanzar el horizonte. Entonces algunos se decidieron y fueron hacia él, se lanzaron en búsqueda del horizonte, en la dirección del amanecer. Viajaron y viajaron hasta la línea que separa el cielo de la tierra, y les costó y muchos abandonaron en el intento, pero un pequeño grupo, eran apenas doce, lograron alcanzarla. Se pararon entonces en aquella línea: de un lado había tierra, del otro cielo, era como la esquina en una pared. Sintieron que se podían apoyar en el cielo, como quien se apoya sobre una pared, tocarlo, era suave como un colchón de plumas.
De pronto vieron que la pared tomaba más color, entonces salió el sol. Era como una imagen proyectada, como una pintura mágica de color amarillo brillante. Esperaron que se alejara hacia arriba. Luego se recostaron sobre la pared que de nuevo era azulada y entonces notaron que el piso cambiaba, si se apoyaban sobre el cielo éste se convertía en el piso y en cambio el piso, la tierra, pasaba a ser la pared. Ahora estaban de pie sobre el cielo y veían la tierra como una pared interminable que subía hacia arriba. Caminaron por el cielo como si fuese un campo celeste. Corrieron, saltaron, jugaron con el piso tan extraño que nunca antes habían imaginado sentir en sus pies.
De a poco el cielo fue oscureciendo hasta hacerse la noche, entonces estaban de pie sobre una capa oscura que parecía tener profundidad pero que era tan solo una plataforma. Las estrellas eran puntos blancos que brillaban bajo sus pies.
Volvió el día y el color celeste al suelo que pisaban. Decidieron entonces alejarse cielo adentro, es decir alejarse de la pared, que era la tierra. El recorrido bajaba levemente, como hacia el centro de una especie de cono. Caminaron mucho hasta que estaban en un punto en el que miraban hacia arriba y veían la tierra sobre sus cabezas como si fuese el cielo.
Por fin llegaron el centro del cielo, era una especie de valle celeste, allí encontraron una gran ciudad, las casas estaban hechas con parte del mismo cielo. La observaron con admiración, pero el grupo, por miedo a lo que se podían encontrar en ella prefirió rodearla y continuar hasta llegar, mucho más adelante a la pared de tierra por el lado opuesto. Una vez que volvieron a tener frente a ellos la pared de tierra, entonces volvieron a pasar a esta como piso y a ver el cielo como pared, por último se alejaron hasta que la línea del horizonte quedo a sus espaldas. Habían sido los primeros en dar la vuelta al cielo. Pero del grupo sólo llegaron once, hubo uno que cuando bordeaban esa misteriosa ciudad celestial se animó a bajar y explorarla. Lo esperaron unas horas pero no regresó. Nunca más se supo de él.
14/10/2004 09:42 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

ENSAYO SOBRE EL BIEN (3º PARTE)

Ya he hablado sobre la necesidad individual del bien y el hecho de que para un individuo todo acto siempre responde a su propio bien. Por ejemplo, hasta un suicida, si va a cometer el acto de quitarse la vida, por la razón que sea, lo hace porque él cree que será lo mejor para él, pero no va en contra de su propio bien. Así, transpolando a cualquier ámbito podemos decir que, quitando de por medio la moral marcada por costumbres y la ética definida por el hecho de la vida social y por el ajuste de libertades propias a favor de la libertad común, ejercidas por leyes que penalizan actos específicos, un individuo actúa siempre para su bien propio.
Pero esto tiene una excepción, y es la que hoy plantearé.
Primero quiero recordar el otro tema que traté sobre el bien y el mal que plantea que Dios creo el bien, pero no pudo haber creado el mal, el mal en realidad no existe en sí mismo sino que es la falta de bien, al igual que la oscuridad es la falta de luz. Estos opuestos son inevitables para ejercer la opción de libertad que Dios nos dio y que disfrutamos como seres humanos.
Habiendo puesto de manifiesto las intenciones y definición necesaria de mal como opuesto, ahora mi objetivo es introducir un nuevo tipo de bien, un bien único que se aborda de un punto de vista completamente diferente a lo demostrado.
Quiero aclarar que este pensamiento pertenece a Albert Taule, quién se debe llevar todo el mérito por desarrollarlo con su clásica armonía.
Existen diferentes tipos de “actos de bien”, el primero es hacer algo, un bien, un favor a un tercero, pero esperando consiente o inconscientemente algo a cambio. Por ejemplo cuando uno hace un favor, esperando que la otra persona tarde o temprano nos devuelva el favor. Si no lo hace nos sentiremos ofendidos y puede que la próxima vez no repitamos otro favor hacia éste.
Por supuesto, este primer caso no responde a los ideales católicos y si así actúa un católico no está representando a sus propias creencias. Pero existe el segundo caso, cuando hacemos un favor o una obra de bien, incluso sabiendo que la persona a la que estamos ayudando no puede devolvernos el favor, sea porque no tiene medios o por lo que sea, pero que sabemos que no podemos recibir algo a cambio.
En este caso ya estaríamos abarcando el ámbito creyente, pues, por poner un ejemplo, si un enfermo terminal, sin parientes ni herencia, le pide un favor a un ateo, éste no encontrará ninguna ventaja en realizar el favor ya que nadie se lo devolverá en otra vida (al no creer en ella) y como sólo las obras que “paguen” en esta vida tienen sentido, es entendible que no tendría necesidad de obrarlo (no es una crítica sino una deducción lógica y racional, si no creyera en otra vida actuaría así).
Pero en este segundo caso sí es posible que recibamos algo a cambio: el agradecimiento. Si éste es público puede que acreciente nuestra imagen hacia los demás, por lo que incluso podría abarcar al no creyente, y si éste es tan solo personal, es decir que solo nosotros mismos lo recibimos sin que nadie más lo sepa, puede que acreciente nuestro orgullo propio y nos produzca algún placer. El ser humano paga por diversas acciones que nos producen placer, como por ejemplo ver una película, escuchar música, etc, por lo que, el agradecimiento podría adecuarse a un placer más, y si realizamos una obra de bien puede que sea para recibir el agradecimiento de la persona a la que ayudamos. En estos casos, si la persona que ayudamos no nos lo agradece sentiremos que nos ha defraudado, o que nos debe algo, y lo llamaremos “desagradecido”.
Pero existe una tercera variante, más extrema aún, y es realizar una obra de bien sin esperar nada a cambio, ni siquiera un agradecimiento, y por ende, aunque sepamos de ante mano que ésta persona que reciba el favor no nos lo agradecerá, sea porque no quiere o sea porque no se enterará de la obra, de todas maneras la realicemos. Esta tercera variante sí que es exclusiva de los creyentes, ya que en estos casos el único que podrá “devolvernos” el favor será Dios en otra vida en la que creemos. Pero, por otro lado, si realizamos la obra esperando recompensa en otra vida no estamos haciendo más que actuar nuevamente esperando algo a cambio, con la única diferencia que este intercambio se remite a otra vida. Por ende, y a pesar de que estamos poniendo las creencias de por medio, y aunque para los ojos de un no creyente estamos haciendo una obra de bien desinteresada, en realidad no lo estamos haciendo.
Entonces existe esta cuarta variante, la del bien puro, que por otro lado es favorecida por el misterio de la fe, que no nos revela a ciencia cierta la existencia de otra vida. La fe es arrojarse al vacío, si supiéramos a través de fórmulas o estudios empíricos que Dios existe no sería fe sino conocimiento, estaría en los libros de ciencia. Pero Dios es sabio y por ello no se revela sino que nos deja intuir que “puede que exista algo detrás de la puerta” pero no lo sabremos hasta la muerte. Nos da la posibilidad de deducir su existencia, de hacernos esa pregunta. En la mente de cada ser humano, en cualquier parte del mundo, en toda civilización, existirá ese luz, que es exclusiva de los hombres, y que va más allá de las leyes naturales de supervivencia de especies, que no tiene una razón de ser más que la de darnos una pista, la de dejarnos una huella y decirnos que si la seguimos “puede” que encontremos algo. Si nos ponemos a pensar, ¿qué necesidad tiene el hombre de plantearse la existencia de otra vida?, ¿en que lo beneficia?, ¿por qué tiene esta facultad?, de no tenerla su vida continuaría sin cambios, el mundo marcharía exactamente igual, la supervivencia no se pondría en riesgo, ¿entonces por que surge esta pregunta innecesaria sobre la creación?. Ese misterio es el que nos dice que “puede” haber algo, pero no lo sabemos.
Bajo este principio, uno podría actuar realizando una obra de bien sin esperar respuesta, incluso por parte de Dios. Pues éste es el objetivo que pretende el creador sobre los católicos, que actúen sin esperar recompensa, ni siquiera de él mismo, y éste es el máximo esplendor del bien, ese al que se debe apuntar, el obrar de manera completamente desinteresada, sin esperar nada, pero nada, a cambio, si logramos alcanzar este punto habremos descubierto el bien.
15/10/2004 10:21 Enlace permanente. Tema: ARTICULOS No hay comentarios. Comentar.

VIVIR CERCA DE UNA NUEZ

Los caballos no tienen problemas a la hora de trotar, pero las aves si, en cambio las aves pueden volar, en cambio los caballos no. Todo esto le guió hacia la triste conclusión de que él era muy limitado, que no podía hacer cuanto se le ocurriera, sino que debía cambiar de formas para poder hacer cosas diferentes. Si quería correr debería tomar la forma de un caballo, si quería volar la de un ave, y si quería nadar la de un pez. La naturaleza debió prever esto, quizá fue la razón por la cuál creo tanta variedad de especies, así por más que uno descubriera el secreto de las transformaciones, igual no podría hacerlo todo. El misterio era que si uno llevaba consigo una nuez sí podía, siendo, por ejemplo, una gaviota, correr como el viento, o siendo un pez de río, volar como las águilas.
Por suerte pasarían muchos años hasta que esto fue descubierto y justo en ese entonces llegaba el fin del mundo, por lo que no sirvió de nada. Es que Dios, por lo visto, resultó ser más inteligente que las criaturas que creo.
17/10/2004 12:34 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

FANTASMAS EN EL TREN

En la parte delantera de un vagón del tren. Tarde. Dos chicos sentados en una fila de asientos de frente hacia la parte trasera del vagón. Uno de ellos levanta la mirada y el otro le pregunta:
- ¿que hay?.
- nada.
- ¿y porque miras?
- me pareció ver algo al fondo
No se veía a nadie.
Al fondo del vagón, en asientos que miraban hacia la parte delantera, una pareja. Él se pone de pie para dejar su bolso en el maletero y antes de sentarse clava su mirada hacia delante.
- ¿que miras?.
- Me pareció ver a alguien en los primeros asientos
- No te preocupes, deben ser esos fantasmas otra vez.
- ¿Fantasmas? - preguntó
- Si, yo viajo todos los días y a estas horas a veces los veo, o creo verlos.
- ...Pero,...¿quiénes son?,....¿de donde salieron?.
- Recuerdas el accidente hace algunos meses, el vagón que descarriló y murieron todos sus ocupantes, son ellos – explicó.
El tren se detuvo, las puertas se abrieron y los dos chicos bajaron, en cambio la pareja continuó allí, viajando para siempre.
19/10/2004 09:36 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

LA FLECHA

1
Pasó hace tres días. Estaba solo, recorriendo la Patagonia, viajaba de Bahía Blanca a Villa La Angostura, por la ruta del desierto. Eran las tres o cuatro de la tarde, el sol caía como una mole de fuego sobre el pavimento, el desierto mostraba su angustiante soledad en el infinito de nada que se expandía hasta el horizonte. Pequeños arbustos sin nombres ni color bañaban la superficie de la tierra como único adorno de un jardín de desolación.
Ajeno a todo este marco de inmensidad, yo escuchaba música en mi auto y promediaba los ciento veinte kilómetros hora, alternando mi tiempo entre el termo con café, los CD, los pensamientos desordenados y algo de sueño que se colaba entre mis pestañas cada tanto, sobre todo al clavar la vista fija en la línea infinita que trazaba el camino hasta convertirse en un punto en el horizonte. Pasaban las horas y tanta soledad comenzaba a hacerme confundir los pensamientos con aburrida realidad, o al menos eso fue lo primero que creí cuando observé el humo delante de mí. El auto se fue aproximando, a medida que avanzaba en la ruta, y la columna de humo se convirtió entonces en una pequeña hoguera, a un lado del camino, en el medio de la nada. Pasaron algunos kilómetros y apareció la segunda. No le presté demasiada atención. El CD había dado la vuelta y comenzaba una vez más, entonces me dediqué a buscar uno que no haya escuchado todavía. Abrí el estuche con los discos y fui recorriendo uno a uno hasta elegir. Cuando subí la vista al camino me encontré, en el medio de la nada, con un grupo de personas que parecían indios atravesadas en medio del camino, apenas unos metros delante.

2
Clavé los frenos y giré el volante para evitar atropellarlos, el auto casi vuelca, si no lo hizo fue porque las ruedas eran nuevas y porque el clima seco las pegó al asfalto. En el camino quedaron las marcas de la frenada como dos líneas azuladas esquivando al puñado de personas que seguían en medio de la ruta sin siquiera inmutarse ante tal maniobra, tampoco se movieron del camino.
Bajé enfurecido y comencé a gritarles si estaban locos, si pretendían que los atropellase, etc. Pero a la tercera frase me detuve, no porque me hubiese calmado, sino porque la mirada de desconcierto de los individuos me calló. Descubrí de inmediato que eran indios, las vestimentas y el aspecto me lo dijo, pero no sabía que aún existiesen tribus por aquellas tierras. Uno de los hombres se acercó a mí, primero me dijo unas palabras en una lengua desconocida pero al notar mi desconcierto habló un mal español para decirme:
- Ritual aquí.
- ¡Aquí!, ¡justo aquí!, ¿teniendo todo el infinito espacio de desierto? – dije enojado y exagerando con ambos brazos la extensión de tierras a mi alrededor.
- No, ritual aquí – dijo con un temple inmutado y un tono explicativo, como si quisiera darme a entender que debía ser en ese preciso lugar.
- ¿Y porque aquí? – pregunté casi burlándome de ellos.
- Aquí guerrero Horrwk revivir. Nosotros no querer, nosotros deber evitarlo.
- ¿Y quién es Horrwk? ¿o lo que sea? – dije tratando de pronunciar como él.
- Ser guerrero malo, invasor. Él atacar hace quinientos años, pero perder, nuestros guerreros defenderse bien y vencerlo, luego perseguirlo hasta aquí, pero sus guerreros no querer verlo muerto, entonces su brujo trasportarlo, hacerlo viajar a hoy. Nosotros saberlo porque ancestros contar historia, generación a generación. Él hoy aparecer para rehacer su ejercito y volver a atacar, nosotros evitarlo hacer perímetro con humo sagrado.
- ¿Qué que? – dije yo sin terminar de masticar tanta fantasía.
- Nosotros querer prevenir mal mayor, nosotros evitar que flecha envenenada de Horrwk vuelva a atacar – insistía el indio.
Todas esas historias eran muy bonitas, pero debía continuar si quería llegar a mi destino antes del anochecer.
- Ustedes fumar demasiada pipa de la paz – dije bromeando, pero el indio no me comprendió. Luego volví a mi auto y continué mi camino.
Pasó al menos una hora y me había olvidado el incidente cuando la radio de pronto y sin aviso ni razón, se apagó.

3
Intenté por todos los medios hacerla funcionar pero fue imposible. Aburrido y sin radio continué.
El paisaje continuaba siendo monótono. La tierra era árida, inútil para sembrar, y el duro y cambiante clima hacía casi imposible para sobrevivir, apenas se veían perdidos entre la nada algunos rebajos aislados. – Que mal que le había salido a la naturaleza ese lugar. Tal vez Dios se quedo sin imaginación o no completo su obra, colocó montañas por aquí, bosques por allá, campos verdes por el otro lado, y luego el resto que se quedó sin rellenar, lo dejó en blanco, como quién hace un dibujo en una hoja, éste debía ser un espacio que le quedó así, a medio terminar y lo dejó para irse a descansar el Domingo – todas estos razonamientos extraños, de esos se disparan cuando nos distraemos y damos rienda suelta a nuestra imaginación, fueron más o menos los que estaba esbozando cuando lancé una mirada fugaz al espejo retrovisor, como para saber que hacia atrás la ruta seguía tan vacía como siempre. Entonces vi un indio sentado en el asiento trasero, fue un instante, mi mirada no llegó a procesar lo que había visto y, al girar al tiempo que mis músculos se contraían de un repentino sobresalto, comprobé que el asiento de atrás estaba vacío. Sin embargo juraba que había visto aquel indio, su mirada era la de un guerrero del infierno, tenía el rostro embadurnado con colores ocres, el pelo largo enlazado por una bincha de cuero sin curar. Estaba seguro que lo había visto.
Los kilómetros siguieron pasando y mi seguridad se fue desvaneciendo, razoné que el encuentro con esos extraños indios me había potenciado la imaginación, y el cansancio, y el aburrimiento, todo había confluido en esa imagen que me había inventado.
- Ahora soy yo el que se fumó la pipa de la paz – me dije bromeando.
Por fin salí de aquel horrible desierto y me detuve en una gasolinera que descontinuaba el paisaje, detrás se ella había un pueblito por el que atravesaba un pequeño arroyo apenas con agua. Me bajé, cargue el tanque de gasolina y estiré un poco las piernas, entonces, al pasar junto al auto y mirar de reojo el asiento trasero vi la flecha. Abrí la puerta asombrado, ahí estaba, era una flecha de caña, con punta de piedra afilada. No debí haberla tocado, pero lo hice, tal vez para comprobar que era real. Entonces, al fondo de un granero que se encontraba detrás de la estación de servicio, entre los fardos, lo volví a ver, era el indio y estaba allí mirándome fijo. Otra vez su imagen duró apenas lo que tarde en pestañar, pero para mí fue suficiente, me subí al auto y salí a toda prisa de aquel lugar.
Ahora sé que me persigue, ya lo vi dos veces más. No logro dormir, no se lo puedo contar a nadie porque reaccionarán como lo hice yo cuando esos indios me contaron la historia, pero cada vez está más cerca, esperando que baje la guardia para atacar.
Sé que vendrá por la flecha y por mí, no puedo vivir más en este estado. No me queda otra opción que volver al desierto y entregarle a esos indios la flecha, así, con sus extraños rituales puede que lo alejen de mí. Debo enfrentar nuevamente ese cruel camino y no se si podré lograrlo, por eso escribo esto, si me pasa algo o no retorno jamás quiero que sepan, al menos, por si no vuelven a saber de mi, para que conozcan cuál fue mi destino.
20/10/2004 12:12 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

TODO INVENTADO

El mundo no existe, es toda una invención mía, es decir de mí mismo. Las cosas, las demás personas, los objetos, todo, es un invento mío. Todo lo que me rodea lo voy creando con mi subconsciente a medida que lo voy pensando. Ahora mismo las cosas que suceden más allá de mis sentidos en realidad no suceden, porque no tienen razón de ser. No existe otro espacio más que el que me rodea en este momento, no existen otros países ni otros lugares lejanos. Por ejemplo, cada vez que enciendo la televisión y miro el noticiero las cosas que dicen se van creando en el momento, es cierto que son todas muy parecidas, no suele haber sobresaltos, pero es que no soy muy original.
Claro, cuando descubrí ésto lo primero que se me ocurrió preguntarme es: entonces porque no creo un mundo en el que viva como un rey, feliz, con todo lo que desee, si total el que lo crea al mundo soy yo mismo. Pero luego me dí cuenta que la vida, tal cuál como la vivo es tal cuál como, en el fondo, muy en el fondo, la deseo. Si todo saldría de maravilla ¿qué desafío tendría?, me iría bien en todo y por eso no tendría sentido incluso el día a día. Ahora comprendo porque no siempre va bien, o al menos no siempre esta todo perfecto. Luego me pregunté por la muerte, si yo también creo ese momento, porque no lo puedo evitar, pero claro, en realidad no tiene nada de malo, es una parte que se me ocurrió, como para cerrar algo que algún día tiene que terminar. En fin, ahora que se que todo lo que existe lo he creado yo mismo puedo seguir tranquilo con esta vida.
Por otro lado puede que me equivoque, si el que esta leyendo esto realmente no es parte de mi vida, o bien en realidad él es el que creó el mundo y yo soy parte de su mundo y le estoy enviando este mensaje para que sepa que él es el que lo creo, o bien, como última y remota posibilidad, estoy equivocado y el que lee también existe, y entonces sí existe un mundo que yo no cree, ese que esta ahí afuera y que todos compartimos. Como sea, da igual.
25/10/2004 14:44 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

LEER VS ESCRIBIR

Siempre me preguntaron como siendo escritor leo tan poco.
Uno no puede leer y escribir, al igual que un músico no podría escuchar música mientras compone, es imposible, las notas se confundirían, se mezclarían con lo que uno pretende crear, se preguntaría si la melodías que nacen son propias o son copias ocultas de lo que se esta escuchando.
Cuando me tomo vacaciones de escritura (que sucede raras veces y en general no planificadas) si leo mucho y aprendo y me “empapo” de trucos, consejos y recursos, pero el día a día, en el que escribo y escribo todo lo que puedo o todo lo que mi mente y mi tiempo me permite, no puedo al mismo tiempo seguir un libro ya que este estaría en mi consiente, esperando ser retomado y confundiendo las notas de mi música, es decir las palabras de lo que escribo.
Quizás no sea más que una vaga justificación pero me sirve para no sentir que leo poco, más teniendo el cuenta que el tiempo es un recurso escaso y que, desde que el progreso nos enseño que las prisas es el nuevo método de vida, la lectura se refugia como un soldado que ve su ejercito retroceder.
26/10/2004 12:20 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

EN LA FERIA

Todo comenzó en esas ferias de pueblo que aparecen y desaparecen cada verano. Era apenas un niño y fue a comprar un helado cuando pasó frente a la pequeña y misteriosa tienda que se encontraba oculta detrás de una gran estructura metálica por cuyos rieles se movía a toda marcha un carro repleto de gente gritando. Pensó que estaba abandonada, entonces vio lo que le pareció un flash de luz blanca del interior. Podía ser un reflejo de alguno de los otros juegos o alguien que había tomado una fotografía cerca, pero de todas maneras decidió acercarse. Llegó hasta la puerta, que consistía en un arco tapado por una cortina con un corte vertical en el medio, la abrió de par en par, dejando entrar las últimas lágrimas de claridad de una larga tarde de diversión y miró al interior. No había nadie, sin embargo las paredes estaban repletas de amuletos, de objetos de madera que supuso que formarían parte de un decorado de fantasía que imitaba alguna tribu de esas islas del pacífico. Todo esto lo suponía a base de imaginación y recuerdos de cómics, películas y otras fuentes de información que posee un niño de once años. En el centro había una mesa, y sobre ésta una bola de cristal. Volvió a mirar a su alrededor en busca de alguien, luego se aproximó a la mesa y observó de cerca la bola de cristal. Pudo ver su rostro alargado reflejado en la esfera. La curiosidad fue más que sus miedos y se animó a tocarla. Estiró su dedo hasta alcanzar la superficie fría y cristalina, entonces el extraño objeto de pronto se iluminó, con una luz verde pálida. Quitó de inmediato el dedo, pero ya era tarde, la luz verde concentrada en el centro de la bola se expandió en forma de rayos hacia todos los rincones de la carpa. Eran como finas líneas desparejas, del mismo color verde de la luz de la bola. Retrocedió mezclando en su mirada asombro y temor, entonces todas las luces que se expandían por el espacio se concentraron en él. Los rayos entraban por su pecho, a la altura del corazón, y fluían entre sus venas, iluminando su cuerpo desde dentro, dando la sensación de que su piel fuese transparente. Duró unos segundos, luego la luz se desvaneció en la bola. Fue como si se hubiera transportado del objeto esférico al interior de su cuerpo
Salió de la carpa como si nunca hubiera pasado nada, la gente jugaba en los juegos, se oía música de circo, gritos y el murmullo continuo de la muchedumbre. Caminó hasta la callejuela principal, donde las personas iban y venían despreocupadas y sin saber de aquella carpa. Entonces dio una última mirada a sus espaldas, pero la misteriosa carpa ya no estaba.
Pasaron los años y nunca pudo olvidar aquel episodio, quizás porque aquel extraño día fue cuando comenzó a tener esas visiones del más allá.
27/10/2004 12:32 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.

MECANICO DE HUMANOS

- No es posible cambiar al mundo – dijo un señor mayor frustrado cuando el niño le preguntó porque existían las guerras. Siempre llega un punto de la vida de cualquier niño que se hace esa pregunta y a continuación la repite, y siempre la respuesta es diferente, pero con el mismo destino.
- Puedes intentar cambiarlo y perder tu ilusión, mentirte diciendo que va a cambiar o no pensar en ello y vivir como uno más de todos los que ves pasar – completó el hombre.
El niño miró a su alrededor: la gente iba y venía por la calle con prisas, cada uno concentrado en sus problemas terrenales, el niño reconoció que era ese el mundo en el que le había tocado vivir y debía aceptarlo: - Me gusta caminar, creo que voy a tomar la tercera opción – respondió.
Pasó un instante de silencio en el que se oía de fondo el murmullo continuo de la ciudad; autos, bocinas, gente...
- Estamos mal hechos, ¿no? – preguntó el niño.
- ¿Cómo? – se sorprendió el hombre entrecerrando las cejas.
- Eso, los humanos estamos mal hechos, ¿no crees?, sino porque no podemos arreglar los problemas.
- Bueno, tal vez... – pensó sin encontrar respuestas hasta que logró completar: - tal vez así es como debe ser.
- Mi tío tiene un taller, él siempre esta arreglando motores y cuando uno no funciona como se debe dice que esta mal hecho, luego le ajusta algunas cosas, a mi me gusta verlo, además me da a tomar jugo de naranja, y por fin vuelve a encenderlo, hace mucho ruido y termina diciendo que ahora funciona.
- Pero no puede hacerse lo mismo con los hombres, somos mas complejos que un motor.
- ¿Pero no hay alguien que pueda hacerlo?.
- ¿Un mecánico de hombres?.
- Si, alguien que ajuste los tornillos que falten y que haga que no vayan todos así caminando por la calle sin preocuparse por las cosas malas, alguien que sepa que hacer y luego de hacerlo decir que funcionan.
- Ojala lo hubiese, pero no, no hay nadie que lo haga, y si lo hay, no lo hace. Aunque debe tener sus razones, ¿no te parece?...
- Eso debe ser, tendrá sus razones - acordaron. - Quizás no le pagan - insistió el niño, - si a mi tío no le pagan no hace nada.
- Puede ser, o quizás cree que podemos repararnos solos, si es así, creo que se equivoca.
- Si usted lo cree...
28/10/2004 10:55 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA Hay 1 comentario.

HEROES

Juan Bautista Baigorria levantó la bandera y atacó. Lo siguió detrás y con algo de cautela su compañero Juan Bautista Cabral.
Se habían conocido seis meses antes, cuando fueron reclutados el mismo día en una taberna de Quilmes, mas o menos por Agosto de 1812. En el adiestramiento se hicieron amigos.
Baigorra fue el que vio al General tirado, con su pierna debajo del caballo, y fue quién dijo que había que ir a rescatarlo. Los realistas se aproximaban, no era la mejor idea, quedarían expuestos. Cabral le dijo que era muy arriesgado, que mejor se mantuvieran en su sitio, pero Baigorra no lo escuchó, corrió hacia el general y se dedicó a sacarlo. Cabral, al ver que quedaba solo en aquel lugar vulnerable, decidió acompañarlo. Entre tanto un grupo de realistas que se dispersaban y buscana puntos de reordenamiento, los atacaron. Baigorra se defendió y Cabral dio unos pasos atrás, pero al ver cerrada la retaguardia volvió a avanzar. Se cubrió tras el caballo tendido del General, que estaba aún tendido con la pierna atrapada.
- Necesito este caballo para escapar – pensó. El animal estaba vivo y en forma, tan solo aturdido por la onda expansiva de un obús, uno de los pocos que llegaron a disparar desde que el ejercito que desembarcaba se encontró sorprendido por un pequeño, aunque disciplinado batallón local, había caído cerca y el caballo, perdiéndo el equilibrio, había caído de costado, tenía algunas esquirlas en el lomo, pero podía andar. Baigorra, al ver lo que pensó que era un acto de valentía para salvar a su General, dejó la lucha contra el enemigo y se sumó al esfuerzo de su compañero, entonces lograron liberar la pierna atrapada del General, este se puso de pie decidido a continuar con el combate. Mientras tanto, el enemigo se aproximó y atacó al grupo. Baigorra y el General lucharon, en cambio Cabral, a sus espaldas trató de huir, pero cuando intentó subir al caballo un sable lo alcanzó por la espalda.
Años más tarde, dos hombres, reunidos en una mesa llena de partituras conversaban:
- Baigorra no entra, debe ser un nombre mas corto – dijo uno de ellos.
- Como viene la frase – le solicitó el otro.
- Baigorra, soldado heroico – cantó en tono grave.
- Es verdad, además no queda bonito – agregó.
Meditaron un instante hasta que al primero se le ocurrió: - ¿Qué tal: Cabral, soldado heroico?
- Si – medito un instante y luego completó: - eso, si suena bien.
29/10/2004 09:47 Enlace permanente. Tema: CUENTO DIA A DIA No hay comentarios. Comentar.


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